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¿Son necesarios los deberes en el periodo de vacaciones?

Muchos niños y niñas empiezan el verano alegres y contentos, ya que no tienen que madrugar para ir al colegio, no tienen que hacer deberes y ya no tienen que estudiar… pero la realidad es muy distinta. Y es que las tareas que los docentes encargan para el verano, les obliga a establecer una rutina y horario para los meses de verano.

Un horario es la mejor forma de organizar al niño/niña y asegurarse de que tiene tiempo para disfrutar y también un tiempo para repasar lo aprendido en el colegio. De esta forma se evita el “atracón” de deberes cuando se acerca la llegada de la vuelta al cole. 

Es cierto que es bueno que durante las vacaciones los niños y niñas dediquen un tiempo del día a repasar lo que han aprendido durante el curso escolar, sin embargo los deberes no deben de ser excesivos.

¿deberes en verano?

Durante el curso escolar la mayoría de niños y niñas viven agobiados y estresados. Y es que a parte de su jornada escolar, tienen actividades extraescolares que les ocupan varias tardes a la semana, además de los deberes y las horas que dedican al estudio para los exámenes.

Por ello debemos aprovechar el verano para: disfrutar; aprender y crecer como persona; continuar su desarrollo personal y moral; vivir nuevas experiencias que le enriquezcan y le formen de una manera más completa. Aprovechar para hacer aquello que durante el curso escolar no ha podido realizar y aprender todo lo que la escuela no cubre. Además la permeabilidad y la capacidad de aprendizaje del niño/niña será mayor, ya que aquello que hace es porque realmente le interesa.

Podemos tomar como ejemplo la lista de deberes que un profesor italiano mandó a sus alumnos para el verano. Las tareas eran las siguientes:


1. Por la mañana, cuando vayas caminando por la playa fíjate en el reflejo del sol en el agua, piensa en lo que más te guste en la vida y siéntete feliz.

2. Intenta usar todos los nuevos términos aprendidos este año: cuantas más cosas digas, más cosas puedas imaginar y más cosas puedas pensar, más libre te sentirás.

3. Lee todo lo que puedas, pero no porque tengas que hacerlo. Lee porque el verano inspira sueños y aventuras y leyendo te sentirás como las golondrinas al vuelo. Lee porque es la mejor forma de rebelión que tienes. (Si queréis una lectura sugerida, preguntadme).

4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te influyan negativamente: Busca las situaciones y la buena compañía de los amigos que te enriquezcan, que te entiendan y que te aprecien por lo que eres.

5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes: el verano, como todas las cosas maravillosas, nos puede dar algún que otro problema. Intenta escribir un diario donde plasmes tus sentimientos (en septiembre, si te apetece, lo leemos juntos).

6. Baila. Despójate de la vergüenza. En la pista de baile o en tu habitación. El verano es un festival y sería absurdo no formar parte de él.

7. Al menos una vez en tu vida tienes que ver el amanecer de un nuevo día. Permanece en silencio y respira. Cierra los ojos y siéntete agradecido.

8. Haz un montón de deporte.

9. Si encuentras a una persona que te gusta mucho, díselo con total sinceridad. No importa si él/ella termina por no entenderte. Si no lo hace es que él/ella no iba a formar parte de tu destino. De lo contrario, el verano 2015 será la gran oportunidad para caminar juntos. (Si esto sale mal, vuelve al paso 8).

10. Recuerda los apuntes de nuestras clases.

11. Sé alegre como el sol e indomable como el mar.

12. No digas palabras mal sonantes y sé siempre educado y amable.

13. Si vas a ver películas, hazlo en versión original para mejorar tus habilidades lingüísticas y tu capacidad de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos; re-vívela mientras dure el verano.

14. Durante el día o en la noche, sueña en cómo puede y debe ser tu vida. Mientras dure el verano, reúne toda la fuerza que necesites para no renunciar a eso que quieres y haz todo lo posible para perseguir ese sueño.

15. Sé bueno.


 

En definitiva, el aprendizaje y la formación de los niños y niñas no son únicamente conocimientos académicos, sino que la formación como personas incluye diferentes áreas, todas ellas de igual importancia para su desarrollo. Más aún teniendo en cuenta los avances en las TIC y las nuevas competencias educativas que se valoran y que son necesarias en la actualidad para crear personas críticas, autónomas y libres.

 

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Los beneficios de la música

 

Los sonidos, las voces, la música, los ruidos… la mayoría de estímulos sensoriales comenzamos a notarlos y sentirlos desde que estamos en el útero (a partir del tercer o cuarto mes de gestación), y no solo eso, sino que adquirimos la capacidad de reconocimiento. Es decir, somos capaces de diferenciar y distinguir aquello que nos es conocido y que por lo tanto nos da tranquilidad y seguridad, capacidad que el feto comienza a adquirir a partir de la segunda semana de gestación, así, al nacer es capaz de distinguir, por ejemplo, la voz de su padre de la de su madre. Por ello, los talleres de musicoterapia para mujeres embarazadas cada vez son más demandados.

 

Junto a la voz de los padres, la música tiene una gran influencia en el desarrollo del feto. Pero también tiene un gran papel en el desarrollo integral del niño o la niña, y es que afecta de manera muy positiva a múltiples áreas del desarrollo, sobretodo, durante la etapa infantil (los tres primeros años de vida), la cual sería la etapa de mayor potencial de desarrollo. Además de fortalecer la relación de apego entre el bebe y la madre.

 

La música forma parte de nuestro día a día, el cantar, tararear, inventar melodías o letras, a la hora de jugar. De hecho, la música es el hilo conductor más importante en la etapa de educación infantil. Los niños aprenden mediante el juego, y en la mayoría de esos juegos la música es el vehículo por el cual los niños aprenden, experimentar y estimulan su desarrollo intelectual. Entre los beneficios que la música proporciona al desarrollo cognitivo, cabe destacar los siguientes:

  • Activa la corteza cerebral. Principalmente, aquellas zonas implicadas en el procesamiento espacio-temporal.
  • Fortalece el aprendizaje, ya que contribuye al conocimiento lingüístico de palabras, sonidos, y significados.
  • Mejora las habilidades matemáticas y de razonamiento.
  • Estimula la imaginación y la creatividad.
  • Tiene la capacidad de evocar recuerdos en el niño, por lo que ayuda a enriquecer la inteligencia emocional.
  • Aumenta la capacidad de memoria, concentración y atención.
  • Promueve la interacción del niño con sus iguales o con los adultos.
  • Sirve como vehículo de expresión, por lo que adquiere un fuerte significado emocional.
  • Puede ser escuchada o combinada por otras actividades como baile, gimnasia, etc. De esta manera, se estimula el equilibrio y se trabaja la psicomotricidad, favoreciendo el desarrollo muscular.

 

Por otro lado queda por establecer que tipología de música es la más adecuada durante los primeros años de vida del infante, y cual es aquella que ofrece un mejor desarrollo y estímulo para potenciar al máximo el desarrollo cognitivo.

En principio cualquier tipo de actividad musical va a repercutir en beneficios para el niño o la niña, sin embargo, las repercusiones de la música clásica son más completas. Proporciona al cerebro un mejor ambiente para el desarrollo de ideas, restablece conexiones neuronales, ayuda a la concentración y optimiza los procesos de aprendizaje.

Como hemos visto, la música causa muchos beneficios en las personas, principalmente en el desarrollo integral de los niños y niñas, incluso desde que están en el vientre materno. Por ello, con vistas al nuevo curso escolar, y cuando llegue la hora de escoger alguna actividad extraescolar para tu hijo o hija, ya conoces todo lo que puede reportarle la educación musical.