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Los beneficios de la música

 

Los sonidos, las voces, la música, los ruidos… la mayoría de estímulos sensoriales comenzamos a notarlos y sentirlos desde que estamos en el útero (a partir del tercer o cuarto mes de gestación), y no solo eso, sino que adquirimos la capacidad de reconocimiento. Es decir, somos capaces de diferenciar y distinguir aquello que nos es conocido y que por lo tanto nos da tranquilidad y seguridad, capacidad que el feto comienza a adquirir a partir de la segunda semana de gestación, así, al nacer es capaz de distinguir, por ejemplo, la voz de su padre de la de su madre. Por ello, los talleres de musicoterapia para mujeres embarazadas cada vez son más demandados.

 

Junto a la voz de los padres, la música tiene una gran influencia en el desarrollo del feto. Pero también tiene un gran papel en el desarrollo integral del niño o la niña, y es que afecta de manera muy positiva a múltiples áreas del desarrollo, sobretodo, durante la etapa infantil (los tres primeros años de vida), la cual sería la etapa de mayor potencial de desarrollo. Además de fortalecer la relación de apego entre el bebe y la madre.

 

La música forma parte de nuestro día a día, el cantar, tararear, inventar melodías o letras, a la hora de jugar. De hecho, la música es el hilo conductor más importante en la etapa de educación infantil. Los niños aprenden mediante el juego, y en la mayoría de esos juegos la música es el vehículo por el cual los niños aprenden, experimentar y estimulan su desarrollo intelectual. Entre los beneficios que la música proporciona al desarrollo cognitivo, cabe destacar los siguientes:

  • Activa la corteza cerebral. Principalmente, aquellas zonas implicadas en el procesamiento espacio-temporal.
  • Fortalece el aprendizaje, ya que contribuye al conocimiento lingüístico de palabras, sonidos, y significados.
  • Mejora las habilidades matemáticas y de razonamiento.
  • Estimula la imaginación y la creatividad.
  • Tiene la capacidad de evocar recuerdos en el niño, por lo que ayuda a enriquecer la inteligencia emocional.
  • Aumenta la capacidad de memoria, concentración y atención.
  • Promueve la interacción del niño con sus iguales o con los adultos.
  • Sirve como vehículo de expresión, por lo que adquiere un fuerte significado emocional.
  • Puede ser escuchada o combinada por otras actividades como baile, gimnasia, etc. De esta manera, se estimula el equilibrio y se trabaja la psicomotricidad, favoreciendo el desarrollo muscular.

 

Por otro lado queda por establecer que tipología de música es la más adecuada durante los primeros años de vida del infante, y cual es aquella que ofrece un mejor desarrollo y estímulo para potenciar al máximo el desarrollo cognitivo.

En principio cualquier tipo de actividad musical va a repercutir en beneficios para el niño o la niña, sin embargo, las repercusiones de la música clásica son más completas. Proporciona al cerebro un mejor ambiente para el desarrollo de ideas, restablece conexiones neuronales, ayuda a la concentración y optimiza los procesos de aprendizaje.

Como hemos visto, la música causa muchos beneficios en las personas, principalmente en el desarrollo integral de los niños y niñas, incluso desde que están en el vientre materno. Por ello, con vistas al nuevo curso escolar, y cuando llegue la hora de escoger alguna actividad extraescolar para tu hijo o hija, ya conoces todo lo que puede reportarle la educación musical.