Perder el control - MundoPedagogico.es

Perder el control es contraproducente para nosotros y para nuestros hijos e hijas

“Cuando los padres son una bomba de relojería”

En muchas ocasiones los adultos perdemos los nervios al ver que hay situaciones con nuestros hijos e hijas que no podemos controlar, bien porque hay factores que no podemos modificar o porque nuestros hijos e hijas no nos hacen caso en el momento que nosotros esperamos.

Enfadados, gritando y perdiendo los nervios no vamos a conseguir nada, y mucho menos que nuestros hijos nos obedezcan por respeto, sino que lo harán por temor a nuestra reacción hacia ellos, reacción que poco a poco mina la autoestima de los niños y niñas. Ya que si las pocas horas que los padres y madres pasan con sus hijos e hijas, a causa de cuestiones laborales principalmente, se basa en gritos, amenazas y tensión, lo único que conseguimos es hacerle ver a nuestro hijo/hija que todo lo que hace está mal y que no apreciamos sus pequeños esfuerzos.

Por otro lado, es importante diferenciar entre autoridad y autoritarismo. Es decir, ¿Quiero que mi hijo/hija me haga caso porque me respeta, o porque me tiene miedo? Pues bien, el no controlar la ira, nos lleva a que nuestros hijos/as finalmente tengan miedo de cómo vamos a reaccionar y de las consecuencias que en ellos y ellas van a repercutir.

 

Fuente: www.solohijos.com

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